Basílica del Santo Sepulcro, un recinto de fe en Jerusalén

Independientemente de la creencia religiosa, el Santo Sepulcro se convierte en uno de los lugares imprescindibles para visitar en la Ciudad de Jerusalén.

El Viernes Santo, la Basílica del Santo Sepulcro se convierte en el corazón de la Jerusalén cristiana. Desde el amanecer, muchos grupos de fieles se reúnen en el patio esperando poder entrar para participar de los actos religiosos.

La Liturgia de la Pasión, es realizada en el altar del Gólgota, es decir junto a la roca en la que "estuvo clavada la salvación del mundo", que para los cristianos simboliza la cruz de Cristo. Y cuyas expresiones más auténticas se encuentran en este recinto de fe en Jerusalén.

Vivir la experiencia de entrar al Santo Sepulcro, es única. A la derecha, te indican dos escaleras de piedra muy empinadas que te conducen a las capillas del Gólgota, el lugar del suplicio de Jesucristo, también conocido como el Calvario.

Situado dentro de la muralla que construyeron los otomanos durante su ocupación. En tu viaje por las travesías de la Ciudad Santa llegarás a la pequeña plaza empedrada rodeada de edificios donde se encuentra la iglesia.

En el Edículo hay una muy pequeña capilla, y tras ella encontraras un lugar muy estrecho donde apenas caben cuatro o cinco personas. Es una cámara funeraria con una mesa de mármol sobre la roca bajo la que se cree que se enterró a Jesucristo.

De esta forma habrás consumado la visita al Santo Sepulcro, un recinto donde no podrás ser impasible por las grandiosas expresiones de fe que seguro vas a ver.