Inspiradora superación: colombiana le ganó a tres cánceres, perdió una pierna y ahora es ícono de la moda

Johana Rojas es ejemplo de vida.

La colombiana Johana Rojas, de 27 años, está dando la vuelta al mundo con su historia de superación, pues ahora es un ícono de la moda, pero primero tuvo que batallar con tres cánceres y superar la amputación de una pierna.

Oriunda de la ciudad de Cali, debió darle una dura guerra a la vida, pues a los 6 años perdió a su madre, siendo el primer golpe del cáncer. Luego, a los 12, fue diagnosticada con un osteosarcoma que la hizo perder su pierna izquierda.

La vida siguió dándole golpes. Según contó la Revista Caras de Colombia, el cáncer le arrebató a su prima y pensó que ya no podía seguir luchando. Pero su increíble historia de vida siguió con tragedias, pues el 2017 le detectaron dos cánceres al pulmón simultáneos, que debió vencerlos a través de invasivas cirugías.

Pero no se dejó estar y poco a poco se fue convirtiendo en un ícono de la moda, donde su prótesis de titanio no le afecta para nada.

Es más, en su cuenta de Instagram se presenta como “Asesora de imagen y personal shopper, sobreviviente de tres cánceres, amputada, con prótesis, FELIZ”. Sin duda, una historia de vida inspiradora.

M O S C Ú Catedral de San Basilio Johana y la F E L I C I D A D

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B A H Í A . C O N C H A #velezap Ph. @helmut.rico ❣️

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Hoy quiero contarles cómo me siento de no tener la prótesis escondida. Fue una decisión que me costó tomar un largo tiempo. Para los que no saben, yo tengo prótesis desde mis 13 años por un osteosarcoma (cancer en los huesos), hasta finales de diciembre del 2017 llevaba una espuma que recubría la parte funcional de la prótesis y hacía que se viera como una pierna “normal”. Esto me hacía sentir en una posición cómoda, por que en el día a día no tenía que dar muchas explicaciones de que era lo que tenía, dejaba que cada persona tomara sus propias conclusiones. Pero en mi vida personal- amorosa era mucho más complicado que eso, primero, si conocía a alguien me daba pánico tenerle que contar que tenía una prótesis por que sentía que le estaba mostrando una mujer que no era del todo verdadera, es decir, los hombres conocían una mujer con ciertas características que al final de la conversación no era la que les había mostrado en un principio. Esto para mi siempre fue un condicionante para conocer a alguien y para entablar una relación, siempre estaba prevenida y usaba ropa que tapara lo más que se pudiera la prótesis. Hace cuatro (4) meses tomé la decisión de quitarme tantas máscaras, de quitarme esa espuma y empezar a mostrarme con mi “verdadero yo”. Afortunadamente esta decisión solo me ha traído bendiciones; me siento más linda (realmente por primera vez, me siento linda), me reconozco en el espejo (cosa que jamás me pasó antes) y lo más importante me gusta lo que veo, no solo me gusta, ¡me encanta! Fue un proceso de empoderamiento y liberación que no cambiaria jamás, tampoco me arrepiento de no haberlo hecho antes, de pronto antes no estaba preparada emocionalmente y como siempre les he dicho, es un proceso personal y cada uno lleva su propio proceso. Les cuento esto por que ahora me siento con la capacidad de entender que todas esas capas que tenia eran de protección para que no me hicieran daño, pero la única que se estaba haciendo daño era yo. A la gente realmente no le importa como te veas y no hay nada más bonito que hablar con la gente sin tapujos, sin máscaras y siempre pensando que “esto es lo qué hay”. Foto @inflamablebogota

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